El facilitador en los procesos de enseñanza y de aprendizaje, bien sea a distancia como presencial, tiene una alta relevancia, siendo en la modalidad a distancia de mayor peso, porque es la persona que hace que las distancias geográficas se acorten y permitan una comunicación bidireccional efectiva, es por ello que el facilitador debe apropiarse de estrategias de enseñanzas que propicien un ambiente de productividad y acceso a la información, utilizando métodos y tecnologías instruccionales acorde con la modalidad a distancia, para que exista la interacción necesaria entre los participantes y la retroalimentación oportuna del facilitador, en función de hacer exitosos el aprendizaje.